La peli menos Marvel de Marvel es también la más divertida.
Por Chema Mansilla

 

Desde el principio hemos sabido que Guardianes de la Galaxia es la apuesta más arriesgada de Marvel Studios desde la primera cinta de Iron Man. Personajes desconocidos para el gran público, en una peli escrita y dirigida por un director independiente, con grandes dosis de humor y que nos lleva a las profundidades del espacio del Universo Marvel. Y sí, el resultado es un producto extraño.

Venimos de ver Capitán América: Soldado de Invierno, una peli de espías que recuerda las pelis de acción de los 80, sólo que con el Capi como protagonista y el aspecto que uno espera de un sólido y producto Marvel. El mismo estudio, en la película siguiente de ese gran entramado de producciones que supone Marvel, nos lleva ahora a remotos planetas llenos de gente de colores con mapaches con pistolas y grande árboles parlantes (aunque sólo diga una frase muchas veces). Tal vez ese sea el elemento que puede convertirla en una gran éxito de público, pero que no termine de convencer a los fans más serios y radicales de los cómics.

 

Evidentemente Disney y Marvel han creado una película con la fórmula del éxito del blockbuster veraniego: acción, buen humor, ritmo trepidante, momentos épicos y personajes carismáticos. Que nadie espere un guión profundo o reflexiones sociales de gran calado moral. Como resumen se podría decir que se van a hacer de oro (más todavía) a base de vender peluches de Mapache Cohete. Pero la peli tiene más: hacía mucho tiempo que servidor no se reía tanto en un cine. La peli es DIVERTIDA. Los chistes funcionan, para peques (que son los que quieren los peluches) y para mayores (que pagan los peluches). La acción es impresionante, más allá de peleas y batallas espaciales, el ritmo de todo el metraje es constante e insistentemente trepidante. Como Star Wars (las buenas) o Indiana Jones (las buenas también). El pilar de todo esto son unos personaje bien construidos, sólidos, y con los que te irías de fiesta o a vivir aventuras a cualquier rincón del cosmos. Sí, los personajes estaban ya en los cómics, y como siempre dicen en Marvel Studios, si funcionan es porque el material original es bueno. Pero que no se quiten mérito: James Gunn ha hecho de Peter Quill, Star-Lord, un protagonista de Guardianes de la Galaxia que poco tiene que envidiar a un joven Han Solo (o a Tony Stark, ya puestos). Puede sonar exagerado, pero no lo es tanto. Incluso un árbol con patas de tres metros de alto, que sólo repite su nombre, es carismático. Y es una CGI.

 

Para aquellos a los que eso de ver a un mapache parlante pegando tiros les pueda parecer la peor manera de pasar una tarde les diré que el mapache, además de molar, es lo de menos. Porque en esta película entran en juego muchas piezas distintas, y todas funcionan.
Sí, hay pequeños engranajes que chirrían si los comparamos con los bien engrasados engranajes principales. Por ejemplo, Nébula es un personaje que pasa con algo más de pena que de gloria por el metraje. Y un villano tan prometedor como Ronan el Acusador, a pesar de tener en pantalla la que seguramente es la mejor presencia maligna de todas las pelis Marvel que hemos visto (cuidado, Loki), se diluye un poco en la trama. Y es aquí donde los fans de Marvel, a lo mejor, se sienten algo abandonados por el estudio. Guardianes de la Galaxia va “a su bola”. A pesar de que hay muchos elementos que unen esta película con las que hemos visto hasta ahora, pero parece pasar de puntillas por todo eso que Marvel ha construído sobre Vengadores y sus miembros. Un detalle aquí, un guiño allá y una GRAN revelación en medio de la película son los únicos elementos que nos recuerdan que Guardianes comparte existencia con otras pelis. Pero amigos lectores, en los cómics Los Guardianes también han ido siempre un poco a su aire respecto al resto de series. Hasta hace poco, con Iron Man visitando al equipo y Gamora aquí y allá con los Vengadores, o Peter tonteando con Kitty Pryde en los títulos mutantes, Guardianes eran poco más que un equipo de segunda que de vez en cuando se veía las caras con el Nova original y que vivían sus aventuras ajenos a Ultrones y demás amenazas terrestres.

El tono de la película, con un chiste detrás de otro, tal vez tampoco guste a aquellos a los que Iron Man 3 les pareció demasiado cómica. Algunos de esos detractores puede que luego no tengan problemas con leer los cómics de Masacre, ¿quién sabe?. El humor es la gasolina con la que funciona el motor de este equipo, y es una solución magnífica para juntar a este tipo varipinto de personajes (de nuevo, un mapache que habla). Guardianes no es una peli seria, así que fan de Marvel de ceño fruncido y mandíbulas apretadas, ya sabes a lo que vas (lo ha visto en los tráilers). Nadie debería alarmarse de que en esta primera peli (porque si alguien lo dudaba, los Guardianes volverán) no veamos el tipo de “cross-overs” a los que estamos acostumbrados… Y eso que, como digo, hay una escena que dice a las claras qué va a pasar en el futuro con todas estas pelis…

Guardianes de la Galaxia ha conseguido convencer por sí misma, sin tirar de la participación de Robert Downey Jr o tener a Hulk en sus filas. Un mérito que nadie debería quitarle. El extra es que, además, es de Marvel. Pero no es Los Vengadores. Disfrutadla sin prejuicios.

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Como nota añadiré que el pase de prensa (ni en España ni en ningún lugar del mundo, ni en la premiere de la película) se ha proyectado la escena post-créditos ya que se trata de una gran sorpresa que sólo podrá verse en los cines desde el día del estreno. Lo más lógico sería que viéramos algo sobre Vengadores: La Era de Ultrón, o incluso de Hombre Hormiga. Pero yo voy a ser valiente: ¿Y si la sorpresa es la presentación de Doctor Extraño (más allá de una frase en la última peli del Capi) y resulta que es ese señor que ayer mismo en la comic con de San Diego dijo que no va a interpretar a Doctor Extraño? Por soñar… y Marvel, de soñar, sabe mucho…