Daredevil sigue disfrutando de una nueva era dorada en la que Matt Murdock no deja de enfrentar un serio problema tras otro.
Por Chema Mansilla

Cuanto peor lo pasa Matt Murdock, mejor es la serie de Daredevil. Lo demostró Miller. Lo volvió a hacer Bendis. Y ahora el bueno de Mark Waid retoma la idea. Y lo hace sin contar con un acabado artístico oscuro y sucio. Es el más difícil todavía. Destrozar a Matt Murdock y que las viñetas de Daredevil sean luminosas y coloristas.

La idea tras este nuevo tomo de la serie recientemente editado en España por Panini no es nueva. Incluso la pudimos ver la pelicula. “¿Cómo acabas con un hombre sin miedo? Metiéndole el miedo en el cuerpo”.

Es cierto la frase pierde fuerza traducida, pero la idea es válida. De ahí que este tomo se llame “El hombre con miedo” y que esa sea la idea principal de este arco. Alguien quiere acabar con Daredevil, y para hacerlo está decidido a destrozar la vida de Matt Murdock. En esta historia no sólo Daredevil recibe una paliza antológica (junto con Spider-Man, el pupas oficial de Marvel), también las personas más cercanas a Murdock corren un grave peligro. Así es como se asusta a Daredevil: cuando no sabe cuándo llegará el golpe definitivo. O quién lo recibirá.

Una trama interesante y divertida, que contiene uno de los mejores combates Marvel que he leído en bastante tiempo, en el que Daredevil se enfrenta a un misterioso ninja con poderes similares a los suyos. No diré más.

El caso es que esa parte de la trama, aunque interesante, no deja de ser un refuerzo para la idea principal de esta gran historia que nos está contando Mark Waid. Y es que la vida de Matt Murdock es un desastre. No sólo es incapaz de mantener una relación estable sin que su novia sea asesinada, se vuelva loca o le abandone, es que es tampoco puede mantener su carrera como abogado o impedir que su vida “secreta” como Daredevil afecte directamente a sus seres queridos. Esta es una idea en la que estos números siguen profundizando, y que siguen la pauta de las historias más interesantes del personaje de los últimos veintitantos años. No deja en cualquier caso de ser un ejemplo más de la magia Marvel. De eso que hace que los personajes de la editorial sean inimitables. Y es que los personajes de Marvel son gente normal, con problemas como los tuyos o los míos, y que además, se ponen un pijama para saltar por los tejados, trepar paredes, detener a los malos, y todo esto sin dejar de pensar que no le has comprado un regalo de cumpleaños a tu novia, que llegas tarde al trabajo, o como en este caso, que tu mujer amigo padece cáncer.

La historia de base en este tomo es el contraste a la vida superheroica de Matt. Mientras con su pijama rojo puede darse de tortas con el zancudo y salir victorioso, el hombre bajo el disfraz es incapaz de ayudar a su mejor amigo. Las visitas a los médicos y las sesiones de quimioterapia de de Foggy será el contrapunto a la épica del súperheroe. Sin duda, algunas de las viñetas más sensibles y emocionantes (emocionales) de los últimos años.

Una vez más hay que destacar el trabajo de Chris Samnee y Javier Rodriguez para con su trabajo, colorista y dinámico, adaptarse al tono triste que requieren algunos momentos de esta historia. Es curioso que con un estilo tan cercano al cartoom, sean capaces de transmitir emociones de patetismo y crudeza con tan buen resultado. No diré que sea el estilo que, personalmente, creo que mejor encaje en esta colección ni con este personaje. Pero de ahí que reconozca el mérito que tiene.

Daredevil vuelve a ser uno de esos títulos de segunda fila de la editorial que resulta interesante seguir, y que suponen una apuesta arriesgada por parte de Marvel, como lo son la serie de Ojo de Halcón, el reciente relanzamiento de Hulka o apuesta de Mike Allred para FF.

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