¿Listo para un nuevo estreno Marvel? Te contamos los básicos sobre Ant-Man para ir al cine preparado.
Por Carles Torrellas

Marvel pretende repetir este verano con Ant-Man, la arriesgada jugada del año pasado cuando presentó al público general a Los Guardianes De La Galaxia, y acabó siendo una de las mejores y más taquilleras películas del pasado 2014. El Hombre Hormiga es un gran desconocido para el gran público, pero es un veterano personaje muy querido por muchos Marvel Zombis. Han sido varios los personajes que han llevado el nombre (y casco) de Hombre Hormiga. Los más populares han sido el original, Hank Pym, y su primer sucesor, Scott Lang. Y mira por dónde, estos dos serán precisamente los protagonistas la película.

Pero antes de profundizar en los portadores del nombre, conozcamos el origen del personaje y sus posibles influencias externas. Ant-Man, como tal, fue presentado en el número 35 del cómic Tales To Astonish, con fecha de septiembre de 1962, aunque a Hank Pym como personaje lo crearon Stan Lee, su hermano Larry Lieber y Jack Kirby unos números antes, exactamente en el número 27 de la misma colección, fechado en enero de 1962. Hay quién afirma tajantemente que Ant-Man no deja de ser una simple copia del superhéroe Atom de DC Cómics, personaje aparecido unos meses antes, en octubre de 1961 para ser más precisos… Y no diremos que no.

Ambos personajes beben de la misma fuente de inspiración, The Incredible Shrinking Man  (El Increíble Hombre Menguante) del genial Richard Matheson, que contó con una esplendida adaptación al celuloide en 1957 dirigida por Jack Arnold – mítica es la escena de la lucha entre el protagonista y una araña. Cada vez que veo esta película y al actor Grant Williams en su papel de Scott Carey, el hombre menguante del título, no puedo evitar pensar en Hank Pym en sus primeras aventuras experimentando con las partículas que acabaran llevando su nombre. Y hasta cierto punto no descartaría que Kirby se inspirase de forma voluntaria (o no), en el aspecto físico del actor cuando diseñó al susodicho científico que acabaría convirtiéndose en el diminuto héroe que aquí nos ocupa.

Hank Pym, el original Ant-Man

Henry “Hank” Pym a parte de superhéroe es también biólogo, entomólogo y experto en robótica, ahí es nada. Descubridor de unas partículas que permitían a su portador reducir su tamaño hasta escasos centímetros o crecer hasta unos nada despreciables treinta metros y medio. Las primeras aventuras del pequeño héroe, allá en los lejanos años sesenta, le llevaron a enfrentarse desde las típicas amenazas comunistas, algo bastante normal en plena guerra fría o en el concreso de diputados, como a insectos mutados con ansías de destruir el mundo, sin faltar el típico – y tópico – científico loco con ansias de conquista.
Obviamente, visto ahora desde la lejanía, las tramas no brillaban precisamente por ser complejas, ni por ser muy originales, pero cumplían su cometido, entretener al lector. Poco a poco el personaje de Ant-Man fue ganando popularidad lo que comportó una serie de pequeños (y no es un chiste) cambios en su cabecera, así por ejemplo acabó consiguiendo una compañera para sus aventuras, en la joven Janet Van Dyne – que acabaría por ser también el interés romántico de un viudo Pym -, a la que el apuesto y brillante científico acabaría dotando también de poderes de insecto, convirtiéndola así en su partenaire, La Avispa. Cuando Marvel decidió unir a sus personajes más populares en un súper grupo, El Hombre Hormiga y La Avispa fueron dos de los miembros escogidos para ser fundadores de dicho equipo: Los Vengadores.

Pronto Pym acabaría abandonando su identidad de Hombre Hormiga, para adquirir una nueva, la de Hombre Gigante, a la que seguirían con los años varias nuevas identidades superheroicas a medida que el personaje iba evolucionando con el paso de guionistas por la cabecera vengadora.

Scott Lang, tomando el legado de Ant-Man

Corría el año 1979, y en la serie de Los Vengadores aparece un nuevo personaje, un empleado de Stark Industries técnico en electrónica con antecedentes penales. Como ya ocurrió con Ojo De Halcón, Marvel repetiría la fórmula del héroe que enmienda sus errores pasados. Este personaje, que responde al nombre de Scott Lang, acaba robando el traje de Ant-Man de la residencia de Pym en New Jersey, para poder colarse en Cross Industries con el fin de salvar a una cardióloga que ha sido secuestrada. Sin que Scott lo sepa, Hank Pym en su identidad de Chaqueta Amarilla, le sigue y observa lo que hace para comprobar con que finalidad utiliza el sustraído traje de Ant-Man.

Lang tras lograr liberar a la doctora, y que ésta opere con éxito del corazón a su hija Cassie – salvándole así la vida – devuelve el traje a su verdadero propietario. Pero Pym se niega a aceptarlo y se lo entrega a Scott con la única condición de que lo use para seguir haciendo cosas buenas, como el superhéroe que ahora es. Scott recogerá el guante lanzado por Pym y aceptará portar el manto casco de Ant-Man… Y así sería hasta su muerte en la saga Vengadores Desunidos, un par de décadas más tarde. Aunque, como todos sabemos la muerte suele ser un estado poco duradero en los cómics Marvel, por lo que ahora vuelve a estar entre los vivos y protagonizando una nueva e interesante serie de la que ya os hemos hablado (y recomendado) aquí.

Un breve repaso a quiénes son Hank Pym y Scott Lang, con lo que ya estás preparado para ir al cine a ver la nueva película de MArvel Studios, Ant-Man, y si quieres, ¡no te pierdas nuestra crítica de la película!.

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