Continuación y cierre de la gran epopeya “ultrónica” de Los Vengadores. Si Ultrón fue duro, ahora toca enfrentarse a Alkhema.
Por Carles Torrellas

Dice un dicho que segundas partes nunca fueron buenas, y salvo honrosas excepciones, siempre suele ser así. Si os preguntáis por qué empiezo esta reseña así, pues es muy sencillo: La Directriz Ultrón es la continuación de esa maravillosa aventura que os reseñé con anterioridad, Ultrón Ilimitado. Un nuevo episodio de la lucha entre Ultrón y Vengadores a cargo de talentos incontestables (atención a los nombres) como  Kurt Busiek, Roy Thomas, Steve Englehart y Roger Stern, a lo guiones, y a los lápices John Paul León, Paul Smith, Tom Grummet, John McCrea, Jim Starlin, Pat Olliffe, Jorge Lucas y Klaus Janson. Todo ello entintado por John Paul Leon, Paul Smith, Karl Kesel, James Hodgkins, Al Milgrom, Livesay, Mike Royer, Klaus Janson. Sin olvidarnos de ese fabuloso anzuelo que es la portada dibujada magistralmente por Barry Windsor-Smith. Casi nada.

Podría hablaros de los autores un poco, pero dejémoslo en que todos y cada uno de ellos son autores de renombre y de fama consolidada. Obviamente los dibujantes no son de la escuela Image, más bien de canon clásico, pero no por ello menos solventes. Quizás su dibujo no sea tan espectacular como otros dibujantes más modernos, pero su narrativa visual es mucho más que notable, y eso es siempre de agradecer. Creedme si os digo que todos y cada uno de ellos son autores más que solventes en sus quehaceres.

El cómic que nos ocupa empieza con los ataques de ciertos vengadores a lo largo y ancho de la ciudad que nunca duerme – por si alguien no sabe a qué ciudad me refiero es, como casi siempre, Nueva York -, cobrándose vidas humanas. Cuando los auténticos héroes los derrotan, descubren que esos Visión, Bruja Escarlata, Wonder Man, Avispa, Goliath y Segador son copias robóticas. Y para ser más exactos son copias con las pautas cerebrales que Ultrón grabó de ellos mientras los tuvo prisioneros en la Crisis Eslorena.

Una vez vencidos, la moribunda robocopia de Visión en sus últimos estertores les muestra a Alkhema creándolos y luego abandonándolos a su suerte, mientras que la avispa robótica también moribunda habla de la ciudad de Tebas. ¿qué quién es Alkhema? Pues digamos, en resumen, que Ultrón-13 se sentía solo e intento crearse una pareja robótica a partir de las pautas cerebrales de Pájaro Burlón… El caso es que la relación no termino de cuajar.
Los Vengadores con la ayuda de Ojo de Halcón, deciden dividirse e investigar las dos posibilidades, la Tebas griega – ciudad de donde surge el mito de Edipo – y la Tebas egipcia, actual Luxor. El equipo de Egipto acaba descubriendo el escondite de Alkhema, su robotopia, plagada de copias de mezcladas de las pautas cerebrales que Ultrón copió de su “familia”

Alkhema hace acto de presencia, y decide matar a Los Vengadores, a pesar de las protestas iniciales de las robocopias. Tras encerrarlos en un campo de contención eléctrico del que solo escapa Ojo De Halcón gracias a una de sus flechas trucadas (para que luego hagáis chistes y chascarrillos de su arsenal). Alkhema les rebela la tercera generación de sus creaciones, los bio-syntozoides que serán los que sustituirán a la raza humana una vez que esta allá sido exterminada en su totalidad.

Pero antes de que eso suceda, el maestro titiritero se muestra: Ultrón ha renacido una vez más, y desvela sus motivios. Una directriz que él mismo implementó en todas y cada una de sus creaciones que las obliga a reconstruirlo inconscientemente siempre que sea necesario. Así se justifica porque La Visión recogió y conectó la cabeza de Ultrón 5 a las computadoras de La Mansión Vengadora después del primer enfrentamiento entre el robot y los héroes más poderosos de la Tierra. Y esa directriz también está presente en Alkhema y los bio-syntozoides que esta está creando.

Como no puede ser de otra forma, una vez dispuestos todos los peones sobre el tablero se produce el combate a tres bandas, cual Royal Rumble del Wrestling Americano, entre los 2 robots y los Vengadores. El enfrentamiento es duro y sin cuartel. Alkhema y Ultrón a parte de querer destruirse mutuamente quieren aniquilar a nuestros héroes, y estos no sólo luchan por sobrevivir, sino para detener la doble amenaza. La única esperanza es que Hank Pym alcance una consola del ordenador y pueda detener a todos los bio-syntozoides, pero Ultrón ha conseguido hacerse con el control de la situación.

Todo parece definitivamente perdido, pero El Segador que ha estado siguiendo en secreto a Los Vengadores, trata de convencer a Ojo de Halcón para que use la flecha que tiene de Vibranium Antártico (mola, ¿eh?), también conocido como anti-metal, y destruya a Alkhema con lo que provocará una reacción en cadena que destruirá también todo el complejo, y a todos los que en él se hallen, además de las pautas cerebrales de Bobbie Morse, Pájaro Burlón, la difunta esposa de Ojo de Halcón.  El amor por lo que queda de la que fue su esposa y compañera vengadora es lo que frena el brazo del arquero. ¿Podrá sacrificar lo único que queda de su fallecida esposar o el amor que siente por ella le detendrá?

Una vez más Ultrón parece derrotado, la amenaza robótica parece haber sido eliminada, nuestros héroes se han impuesto de nuevo, pero ¿cuántas veces antes creyeron haberlo destruido y siempre volvía?. ¿Volverá La Directriz Ultrón a reconstruirlo?

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