La ventaja de esta vorágine de lanzamientos, cierres y renovación continua que las grande editoriales americanas están sufriendo estos últimos años, permite consumir colecciones completas en apenas un par de tomos de la edición española, sin estar obligado a atarse sentimental y económicamente a eternas y fluctuantes series. A priori esto es bueno, pero…

Por Javier Marquina.

… es que Matt Fraction ES IDIOTA.

Y eso que los FF empiezan bien. Muy bien. Y acaba mal. Muy mal.

ff2Bajo la idea clásica de “sustitución del héroe”, Fraction establece premisas muy interesantes que, quizá en otras manos, habrían dado una de las mejores colecciones de la Marvel actual. Recogiendo el testigo de la magnífica etapa de Los 4F de Jonathan Hickman, el guionista forma un grupo de outsiders sin carisma ni prestigio y los pone a dirigir a ese brillante grupo de niños freaks y geniales que se dio en llamar Fundación Futuro. Scott Lang, El Hombre Hormiga; Hulka; Medusa; Darla Deering, una especia de Dazzler sin poderes a la que meten dentro de un horrendo exoesqueleto de La Cosa. Personajes de tercera que, de repente, se llenan de carisma a base de ser extraños, originales y surrelistas, recuperando esa vena lisérgica de la Marvel de los 70 que tanto se echa de menos en la actualidad. Además, en un acierto editorial sin precedentes, las labores gráficas de la colección se ponen en manos de mi adorado Mike Allred, cuyos lápices alucinados y frescos encajan a la perfección con ese espíritu nacido directamente del viaje de ácido al que antes hacíamos referencia. Una vez más, Fraction tiene la suerte de contar con los mejores talentos de la industria (como ya le sucede en la extraordinaria Ojo de Halcón y esa fuerza de la naturaleza, superlativa y española llamada David Aja), pero, como la mayoría de las veces, se dedica a marchitar esa flor con la que ha nacido en el culo con su inigualable falta de talento. Puedo admitir que Fraction tiene muy buenas ideas, pero es un completo inútil a la hora de llevarlas a cabo.  Un fracaso total. Un completo despropósito. No sabe a dónde va, ni como cerrar esos fogonazos de talento que le deben abrumar justo antes de dormirse o sentado en la taza del váter. A veces pienso que Matt Fraction no existe. Que es un programa de ordenador con una cantidad indecente de virus que se dedica a procesar la ideas de los dibujantes que se le asignan. No encuentro otra explicación. Todo en FF huele a la imaginación desbordante de Allred y, al principio, todo funciona como un reloj. Un reloj loco y que gira sin control, pero un reloj divertido que siempre marca la hora precisa en algún momento, aunque le importe una mierda hacerlo. Es después, en el segundo tomo de la Colección 100% Marvel en la que Panini ha editado la singladura completa de esta colección, donde todo se tuerce. Donde todo se estrella. Donde todo lo prometedor, toda la diversión, acaba pulverizada en un fiasco cósmico, tan cósmico como su final, ridículo de dimensiones planetarias.

Ay. Qué cruel soy. Cómo se nota cuando desteto a alguien. Pobre Fraction. Quizá es que el precipitado cierre de la colección no le permitió desarrollar su inabordable torrente creativo. Quizá, enfadado por la cancelación de una historia que tan bien estaba llevando, quiso cagarla a propósito, a modo de protesta, como un dardo envenenado hacia los caprichos editoriales de ejecutivos que jamás han leído un cómic y sólo mueven su culo forrado de Armani al olor del dolar verde y brillante. Quizá es todo una metáfora de implicaciones filosóficas que no puedo aprehender por su trascendencia metafísica elevada y compleja, inasequible para mi limitado intelecto. Quizá con tiempo y números, la triada Kang, Annihilus y Muerte hubiera dado un personaje glorioso, cual fusión de superguerreros en Dragon Ball; quizá Máximus el Loco habría sido por fin el villano grandioso y prometedor que siempre nos prometen; quizá por fin, podríamos habernos quedado con una versión de la Antorcha Humana interesante y molona; quizá el Hombre Hormiga habría acabado no pareciendo tan ridículo; quizá Darla Deering podría haber encontrado su carisma inexistente; quizá Hulka… bueno no. Hulka es y será siempre HULKA.

Quién sabe.

Quizá todo son meras justificaciones ante lo injustificable. Quizá, simplemente, es que Fraction es idiota, y sus guiones una mierda.

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