La nueva apuesta fuerte de Marvel en cine y cómics. ¿Han vuelto para quedarse?
Por Chema Mansilla

Recuerdo la serie original de Guardianes de la Galaxia. No era una gran serie. Era uno de aquellos títulos en los que Marvel, durante los 90, trataba de acaparar todo tipo de ideas, a ver si alguna funcionaba. A pesar de que aquella serie terminó desapareciendo, tenía cierto enganche: un grupo heterogéneo de héroes de un futuro distante viviendo aventuras por el espacio. Recuerdo a Starhawk, con su horripilante uniforme; a Martinex, a Yonduu (a quien veremos en la peli interpretado por Michael Rooker)… Recuerdo especialmente a Vance Astro (yo era muy fan de Los Nuevos Guerreros) portando el escudo de El Capitán América. Pero también recuerdo que la serie era regulera. Le faltaba cierta chispa. Ni tenía el carisma del Universo Marvel tradicional, al que recurría de vez en cuando para que algunos personajes como Thor pudieran hacer apariciones estelares, ni era un cómic de aventuras espaciales como pudiera serlo Dreadstar.

 

El grupo ha estado apareciendo por las páginas de Marvel de vez en cuando, cobrando nuevo protagonismo en los últimos años, según Marvel trataba de resucitar su lado “cómico”. Y el grupo, completamente renovado, tenía mejor integración con el Universo Marvel tradicional. Nos olvidamos del futuro distante y nos vamos a lugares distantes de la galaxia. Vamos a explorar todas esas razas alienígenas que andan por ahí, a ver cómo funcionan los Nova Corps… Un montón de ideas muy interesantes que reforzaban un aspecto algo olvidado de la mitología marvelita. A pesar de tener una buena base de fans, fue un gesto sorprendente que Marvel Studios y Disney decidieran hacer una peli sobre este grupo de segundones. Y es todavía más sorprendente que quieran hacer de ella el buque insignia de la “Fase 2” de sus película, por encima de Thor o Capitán América. Nadie sabe quiénes son estos tipos, y por amor de Kirby, uno de ellos es un mapache con pistolas enormes.

Pero como imaginamos que Mapache Cohete será un éxito en la venta de muñecos y peluches, en Marvel saben que era el momento de adaptar la serie de cómics a lo que  veremos en la pantalla, esto es, un grupo de fugitivos que velan por la Tierra haciendo frente a amenazas de espacio exterior. La serie fue una de las más promocionadas de Marvel Now! y ya casi un año después de su lanzamiento, es buen momento para ver qué tenemos realmente entre manos.

El grupo está formado por un frupo de inadaptados, cada uno procedente de un ricón de la galaxia. Su líder es Starlord, el típoco joven respondón y crismático, medio humano medio alienígena, heredero de uno de lso imperios más poderosos de la galaxia. Junto a él, Gamora, hijastra de Thanos y la mejor asesina de la galaxia. Drax, el destructor, que ha dejado de ser un balbuceante bruto verde con capa morada para ser un hosco bruto verde con tatuajes rojos. Groot es Groot, una criatura vegetal de gran fuerza física capaz de regenerarse y que sólo parece decir “soy Groot”. Y el último, pero seguramente el más carismático, personaje, el especialista en armamento y demolición, Mapache Cohete. Un mapache. Con pistolas. El caso es que es divertido. Se van a hinchar a vender peluches.

Al empezar la serie veremos que el grupo ya está formado. Durante los primeros números se nos irán presentando los personajes según avanza la historia. Tal vez para aquellos lectores que no sepan nada sobre ellos sea algo confuso. Pero nada grave. El arranque de la serie será el cambio de status de la Tierra dentro del gran mosaico político de la galaxia. Los grandes imperios del cosmos deciden que la tierra es demasiado peligrosa, inestable, e inmadura como para manejar la gran cantidad de poder que alberga. Es una amenaza semejante a un primate jugando con dinamita. Tanto es así que su uso irresponsable de tecnología y poderes que afectan al tejido de espacio tiempo pueden poner en peligro al resto del universo. Así que se considera a la Tierra como intocable. Y de alguna manera, eso la señala como objetivo prioritario para todas las razas alienígenas poco recomendables. Todavía no tengo muy claro el por qué. El caso es que los Guardianes se hacen responsables de la seguridad del planeta…

Y ahí estamos, tenemos a nuestro grupo de héroes espaciales protegiendo a la Tierra de los aliens, de Thanos y haciendo equipo con Iron Man (que ha decidido pasar una temporada en el espacio, donde conocerá, entre aventura y aventura, su auténtico origen… Pero eso es mejor verlo en la serie del propio Iron Man). También se pelearán en un bar y harán frente a un cazarecompensas.
El punto clave de la serie, además de un esperado enfrentamiento con Thanos que forma parte de un nuevo evento que unirá a casi todas las cabeceras de la editorial (que hay que ir precalentando el horno para la peli), es esa subtrama en la que el tejido de la realidad comienza a romperse. Y por unas de esas rupturas irrumpe, por obra y arte del talonario y los despachos, Ángela, el personaje que Neil Gaiman creará en los 90 para Spawn, la serie de McFarlane en Image. Ya veremos si el personaje se une al grupo, o si regresa a su plano de existencia o se dedica a explorar el espacio, se convierte en heraldo de Galactus o termina haciendo equipo con Spider-Man. De momento no ha empezado mal.

En apenas ocho números publicados por Panini en España hemos visto muchas situaciones. Y ha sido divertido. Pero a veces sospecho que Bendis, guionista de la serie y número uno de los planes en Marvel, simplemente tratar de contar historias entretenidas a la espera de que alguien desde algún despacho le diga qué es lo que hay que hacer con el grupo. Lo que sería mantener el motor en ralentí. A pesar de ello el resultado es interesante. A la serie le está costando tomar un rumbo, pero las historias son realmente divertidas. Hay combates espaciales, peleas, acción y mucho humor. Los personajes quedan bien definidos y enseguida comienzas a tener tus preferidos. Tal vez lo que le falte a esta serie, de momento, es un buen arco argumental en el que a los Guardianes les pase algo que sea realmente relevante, y no rebotar de una situación a otra. A ver si el bueno de Gaiman se anima y se mete del todo a guionizar esto, aliviando la carga de trabajo de Bendis que da la sensación de que actualmente lo escribe él todo en La Casa de las Ideas.

En el lado artístico de la serie hemos tenido varios dibujantes, pero es Sara Pichelli quien está ahora llevando la serie, y su trabajo es especialmente bueno, y muy acorde con el tono de la serie.

Esperemos que estos últimos número que se están publicando, especialmente interesantes, sean el arranque que necesita el grupo para afianzarse dentro del Universo Marvel y convertirse en una de las lecturas obligatorias, para que cuando llegue el estreno de la película. Desde luego, éste es un momento idóneo para unirse al viaje.

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