La vida privada de Ojo de Halcón es una mierda, pero sus cómics son maravillosos.
Por Chema Mansilla

ojodehalconEste nuevo tomo 100% Marvel de Panini es uno de los mejores ejemplos, si no el mejor, de lo que es la nueva Marvel. Una serie dedicada a uno de los Vengadores de segunda fila, a raíz de la exitosa película, que se convierte en una cabecera de referencia dentro de la industria haciendo valer las peculiaridades de un cómic independiente. Una serie a cargo de Matt Fraction en los guiones, en lo que menos interesa de los superhéroes son los disfraces y los poderes. El apartado gráfico, en este tomo, se reparte entre los sensacionales, magníficos y deliciosos David Aja, Francesco Francavilla, Steve lieber, y Javier Pulido.

Si bien las historias son divertida, aunque anecdóticas, el acabado artístico lleva estas páginas a un nuevo nivel de excelencia. No dentro de Marvel, sino de la industria. No en vano esta páginas son algunas de las más originales producidas dentro de la industria americana e incluso destacarían por su originalidad en un cómic independiente o en un álbum europeo.

La historia no se centra tanto en Clint Barton, el genuino Ojo de Halcón, como que él es el centro sobre el que gravitan una serie de historias estupendas. Barton simplemente se dedica a beber café y mirar silenciosamente cómo su vida se cae a pedazos, mientras amigos, novias, novietas, pupilas, ex-mujeres, hermanos perdidos, mafiosos chandaleros, asesinos y mascotas acaparan el protagonismo.

De los siete números americanos que se recopilan en este tomo hay tres historias que destacan, y ninguna de las tres tiene a Clint Barton como protagonista directo. En una veremos cómo su nueva novieta acude a él tras meterse en líos con la mafia local (recurrentes y descacharrantes secundarios de esos que hacen del Universo Marvel algo vivo) y cómo su mejor amiga, su ex-mujer y su novia (con una ayudita extra de su pupila) toman cartas en el asunto. El gran toque original de esta trama, además de ser narrada desde distintos puntos de vista, es su inspiración en los cómics románticos “para chicas” de los años 60.

La historia protagonizada por Flecha, el perro pizzero, la carismática mascota de Clint, es la joya de la corona de este tomo. Un cómic que hizo ganar a esta cabecera y a David aja un Premio Eisner. 24 páginas de narración visual pura, desde el punto de vista (y olfativo) de este perro. El creador de Spirit podría estar bien orgulloso de este cómic: una maravilla esperimental en la que cada página tiene al menos un destello de pura genialidad.

La última historia está protagonizada por Kate Bishop, la protegida de Barton y Ojo de Halcón de pleno derecho. Una aventura juvenil en la que Javier Pulido (¡atentos a su nueva serie de Hulka!) nos lleva a California, para ver como Madamme Máscara se las arregla para poner patas arriba la vida de Kate en uno de esos cómics que no parecen de Marvel, pero que son indudablemente Marvel.

Ojo de Halcón: Pequeños Aciertos es un tomo que ningún amante del cómic, en general, debería perderse. Una demostración de que en Marvel hay talento suficiente como para seguir contando historias de superhéroes, sin superhéroes. Divertidas, intensas, interesantes y originales. Un tomo que bien vale un par de Premios Eisner.

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