Marvel estrena serie con la nueva Wolverine / Lobezno como protagonista. Y nos gusta…
Por Todo Marvel

Laura Kinney es la nueva Wolverine / Lobezno (en adelante). Marvel mata (de mala manera, todo hay que decirlo) a nuestro querido Logan y nos trae, Secret Wars mediante, dos nuevas versiones del personaje, el “viejo Logan” y a X-23 con pijama amarillo y azul. La verdad es que con esa premisa uno no tendría por qué esperar gran cosa de la nueva y diferente serie de Lobezno, pero amigo marvelita. Que sí, esta nueva serie arranca estupendamente…

Una vez aceptado que Laura es la nueva Lobezno, y que aparece en todos las series donde Marvel puede calzarla, como ha hecho durante tantos años con el Lobezno original, hay que dejarse llevar. Y sin más prejuicios, la nueva serie de Lobezno arranca con Laura (y Ángel, en su papel de novio empalagoso) tratando de detener a un grupo terrorista en París. Lo que en un principio parece la típica aventurilla episódica de medio pelo es el inicio de un trama que viene a respaldar el origen de X-23.

Ya hablamos aquí de la primera impresión que dejaba la presentación de esta serie, y tengo que reconocer que por el momento, con el tercer número recién publicado, la serie me gusta. El trabajo de David López es excelente y es una muestra de la evolución de este artista que firma aquí su mejor trabajo hasta la fecha, incluso mejor que la reciente Capitana Marvel y las Carol Corps de Secret Wars. El dibujo es dinámico y atractivo y la estructura narrativa de las páginas eficiente y alejado de gratuitos golpes de efectos y splash-pages innecesarias. Pero el buen hacer de López no nos diría nada si la historia escrita por Tom Taylor no enganchara. Taylor no me gustó demasiado en su etapa de Iron Man, pero con esta nueva Lobezno ha sabido tocar las teclas precisas para engancharme. Tampoco diré que sea una obra cumbre del Noveno Arte, ni mucho menos. Pero ofrece dos atractivos importantes…

La trama en sí es entretenida y sirve para afianzar los orígenes del personaje. Recordemos que X-23 procede originalmente de la serie de animación X-Men: Evolution y que saltó a las viñetas allá por 2004 (hace ya una década…) como una versión femenina, adolescente y clonada de Lobezno. En general la historia del personaje viene a ser un remedo a la original de Logan y el proyecto Arma-X. El siguiente paso de esta historia es seguir explorando al personaje como alguien independiente a la esfera de los X-Men y al Lobezno original mientras se complica la mitología personal de Laura. Ahora que el personaje tiene completamente asumido que es un clon (dañado) de Logan, ¿por qué no presentar a un puñado de personajes que sean a su vez clones (dañados) de Laura? La relación de Laura con este nuevo grupo de personajes es el eje central de la historia, en la que tenemos, además acción y conspiración. sin duda, tanto a nivel conceptual como por el estupendo diseño de personaje realizado por López, este trío de clones de Laura son un estupendo añadido al Universo Marvel y espero que se conviertan en una pieza recurrente de la mitología mutante.

Este nuevo grupo de clones de Laura es, junto con la protagonista lo mejor de la serie. Las clones destacan entre los secundarios, algo anodinos, pero especialmente en comparación con Ángel. Ya vimos en las páginas de X-Men como la versión joven (procedente del pasado) de Warren Worthington III comenzaba una relación sentimental con Laura, alejándose de sus compañeros, los miembros originales de los X-Men. Si bien resultó sorprendente en un primer momento, en estas páginas resulta completamente empalagoso. El bueno de Ángel se limita en esta serie a ser el transporte aéreo de Laura y a, básicamente, estar preocupado por la salud de su novia. Que resulta ser un clon de Lobezno al que es extremadamente difícil matar. ¿Cómo puedes preocuparte por si tu novia se ha roto un hueso del brazo si tiene un poder de regeneración mutante que la permite recuperarse en segundos de un paseo por el infierno? No he contado cuántas veces ocurre realmente en los tres primeros números de la serie, pero tengo la sensación que cada vez que aparece Warren es para preguntar si se encuentra bien.

Warren es un novio-lapa que, personalmente, creo que supone un gran lastre para el personaje de Laura. No sé si Marvel, en un esfuerzo por diferenciar a Laura de Logan o por potenciar un interés romántico para el personaje de X-23 que atraiga a las jóvenes lectoras, está cargando demasiado las tintas en este punto. Pero lo que tengo claro es que cada vez que aparece Warren en el cómic me sube el nivel de azúcar. Sólo espero que, dado el pequeño y anecdótico papel que tiene este nuevo Ángel en el Universo Marvel, el personaje muera lo antes posible y desaparezca de esta serie. Para no ser demasiado extremista, diré que me vale con que Laura le diga un “tenemos que hablar” y un “no eres tú, soy yo, pero no, eres tú que eres un brasas” y corte por lo sano esa relación, dedicándose ya por completo a eviscerar, cortar y ser la mejor en su trabajo.

Para terminar quiero destacar la presencia de invitados estelares. En estos primeros número ya hemos visto al bueno de Taskmaster y próximamente veremos al Doctor Extraño, que con película a la vista, ya empieza a estar en todas partes.

La nueva y diferente serie de Lobezno /Wolverine ha sido una grata sorpresa. Entretenida y bien realizada, refuerza la personalidad de Laura Kinney, un personaje que es ya muy querido por los lectores más jóvenes de Marvel.

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